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domingo, 24 de febrero de 2013

UN POCO DE HITORIA

"Vete, alma mía,
más tarde no esperes,
no descubra el día
los nuestros placeres."

Cuando pensamos en la Edad Media podemos imaginarnos un mundo poblado de castillos, damas,caballeros y banderas flameando en gestas heroicas. Es posible también ubicarse en pueblos y villas cercanos a las iglesias, donde la venta de productos y servicios animaban las jornadas festivas. 
Pero no deberíamos olvidar a dos personajes fundamentales en la cultura europea de esta época: el juglar y el trovador.
Si realizáramos este viaje en el tiempo los veríamos siempre rodeados de gente en las plazas, cantando y danzando o recitando cantares épicos, o relatos sobre vida y milagros de los hombres de la iglesia. También es posible verlos participar  de la vida cortesana divirtiendo a reyes y nobles. Estos personajes son hoy en día  reconocidos como protagonistas de primer orden en la creación de la vida cultural de Occidente.
Los juglares y/o trovadores

La voz latina "jocularis o joculator" deriva de "jocus": juego y se aplicó desde el siglo VII a aquellas personas que divertían al rey y a su corte o al pueblo en general. Actuaban para recrear al público que los veía acompañados de música,realizando acrobacias, recitando, jugando o transformándose en mimos.Es muy probable que se especializaran de acuerdo a sus habilidades. Cercanos a los juglares se encontraban también los "goliardos" o clérigos vagabundos, los ciegos y algunas mujeres que también formaban parte del oficio juglaresco, estas eran mujeres de vida errante que se ganaban la vida cantando y bailando.
Podemos también  clasificarlos según el instrumento que manejaran para acompañarse:juglares de voz  quienes mezclaban música y letra y juglares de instrumento o simples tañedores que eran aquellos que solo hacían música con algún instrumento ( viola, cedra, cítolas,trompas, tambores, arpa,laúd,gaita o pandereta entre otros).
Recién en el siglo XI se empieza a denominar con otro término a aquel poeta, quizás más culto y no ejecutante que desarrollaba su actividad en la corte: trovador. De todas formas la división no será tajante, ya que en general lo que se veía era la colaboración entre ambos personajes."Entre el trovador en estado puro y el juglar no compositor, sino histrión e intérprete de las canciones que aquellos componían, hay un espacio ocupado por poetas más o menos ajuglarados o por juglares compositores"*, que desarrollan formas más populares y practican un oficio de carácter remunerado.
Con el correr del tiempo estos personajes lograrán ir formando parte indispensable del lujo de las cortes: participando en  fiestas  (nombramientos, bodas,bautismos,etc.),acompañando a los señores en sus viajes, o sirviendo de mensajeros ante damas o enemigos.El pago por todos estos servicios podía ser dinero, ropa o simplemente alojamiento y comida. Podían también acompañar a los peregrinos o viajar con los ejércitos durante la guerra. Este estilo de  vida un tanto errante ayudará  a propagar la música , la literatura, y la tradición oral en general por todo el viejo continente.

Hacia el siglo XIV, con la llegada de la imprenta y la publicación de los cancioneros, la poesía pasó a ser literatura escrita, las gestas épicas  novelas caballerescas y la lectura se convirtió en una práctica personal y silenciosa. Comienzan a aparecer entonces otros personajes relacionados con la difusión de las lenguas y las figuras de los juglares y trovadores  se esfuman en los brazos de la Historia.



Recreando la historia
Juglares y caballeros


                                           





*Herrero Massari, José Manuel "Juglares y trovadores"Ed. Akal











jueves, 20 de diciembre de 2012

UN EJEMPLO DE ARTE COLECTIVO

En este siglo XXI tan globalizado y a la vez tan defensor de las individualidades nos resulta extraño comprender que existan obras de arte sin firma. Pero en el antiguo Egipto la realidad era otra.
Si bien conocemos el nombre de algunos artistas, no podemos, salvo en muy pocos casos, identificar sus obras. El vínculo que podemos establecer, la mayor parte de las veces, es indirecto y se basa en interpretaciones que muchas veces son ajenas al propio artista.
                                       Grupo de escultores (Tumba Rekhmira 1550-1307 a.c)

Nos vemos obligados entonces a apreciar las diferentes obras halladas como una expresión del pensamiento y de la sensibilidad no de un individuo en particular, sino como el resultado de la cultura de todo un pueblo que deseó reconocerse en ellas. La mayoría de las obras que han sido admiradas a lo largo de miles de años son el resultado de un trabajo colectivo, elaborado simultáneamente por varias personas.
Si bien podemos llegar a identificar a quienes desarrollaron  proyectos y  bocetos a partir de los que surgieron las obras, son artistas anónimos quienes finalmente realizarán las mismas.
Boceto de la cabeza del faraón Ramsés VI realizado en óstracon de piedra caliza. Siglo XII a.c.

Tanto las esculturas, como las pinturas y las llamadas artes menores (cerámica, orfebrería, etc.) están impregnadas del espíritu mágico-religioso que invadía todos los ámbitos de la vida de esta riquísima civilización. Nuestro concepto de "arte por el arte" les era desconocido.

Posición social de los artistas
A lo largo de la mayor parte de la historia de Egipto, los artistas no gozaron de ningún tipo de privilegio: su posición social era la misma que la de los obreros con los que convivían en los pueblos construidos al costado de los templos, palacios o tumbas erigidas en honor a dioses y faraones. Trabajar cerca de los grandes funcionarios, podía otorgar ciertos beneficios económicos, pero ser un hábil pintor o escultor no implicaba tener una mejor ubicación social que el resto de los trabajadores manuales.
Orfebres fundiendo oro.Tumba de Rekhmira.Siglo XVI a.c.

Los clientes
La mayoría de los talleres formaban parte del entramado de servicios que poseía el faraón. Donde se encontrara la corte, se encontrarían los talleres (en su mayoría de escultores) formando parte del personal de servicio al igual que cocineros,  tejedores, limpiadores, etc. 
Los talleres ubicados cerca de los templos, no se diferenciaban mucho de los de la corte ya que estas construcciones y sus servicios también formaban parte de la estructura de poder del reino.
No tenían ninguna libertad en relación a la obra: solo eran aptos ejecutores de las ideas de otros.

La revolución religiosa (?) de Akenatón

Busto de Akenatón. Museo del Cairo.Siglo XIVa.c

Durante el reinado de Akenatón (Amenonfis IV) parece haber cambiado la situación de los artistas y el arte en general parece ser uno de los ámbitos donde más influyeron las transformaciones realizadas por este faraón. Aparecen nuevos caminos estéticos, que nos hacen pensar en una mayor libertad a la hora de crear.
Los artistas que trabajaron bajo las órdenes de este faraón buscaron nuevos caminos de expresión al parecer comandados por una gran sensación de libertad.
Una estela que se conserva en el Museo de Berlín y un grafito hallado en Assuán nos dan a conocer el nombre de un escultor: Bek. Podemos conocer así algunos de los cargos que el mismo artista declaraba:
-"director de trabajos"
-"aprendiz de su majestad en persona"
- y "jefe de los escultores encargados de los monumentos grandes e importantes en el templo de Akhet-Aton (Tell el-Amarna)
Al analizar estos títulos vemos que Bek era lo que hoy llamaríamos arquitecto (director de trabajos) y que además como escultor recibía las directivas del mismo faraón.
Nefertiti, esposa de Akenatón
En la capital del reino renovado, Akhet-Aton (Tell el-Amarna) se ha encontrado también un taller que pertenecía a otro escultor del que nos ha llegado su nombre: Tutmosis. En dicho taller entre bustos del faraón y las princesas de la casa real fue encontrado el impresionante busto de Nefertiti, esposa del faraón de una inigualable belleza.

En el arte egipcio, las obras nos explican que deben ser apreciadas y valoradas no como la expresión del pensamiento y la sensibilidad de un individuo en particular, sino como la manifestación de toda una civilización que no solo se reconoce en ellas, y que además nos permite reconstruír una visión de su mundo que ha sido retratada en todas las obras artísticas creadas.