domingo, 27 de marzo de 2016

Curiosidades de los diseños de Ingeniería. Nos trasladan a lo largo de la Historia


La trocha de los ferrocarriles (distancia entre los dos rieles) es de 4 pies y 8,5 pulgadas.(Aprox. 1,40metros). Cuál es el origen de esa medida?
Las vías americanas, fueron hechas por los ingleses quienes para vender sus máquinas, buscaron construir las vías de forma que fueran compatibles con sus máquinas.
                                    
Pero ¿a qué se debe en realidad esa medida?
Las empresas inglesas que construían los vagones eran las mismas que construían los carros antes de la aparición del tren y utilizaron los mismos elementos y criterios para fabricar el nuevo transporte desarrollado a partir de la Revolución Industrial.
                                       ¿ Por qué medían los carros 4 pies con 8,5 pulgadas?

 Porque la distancia entre las ruedas de los carros debía ser tal que pudiese caber en las antiguas calles europeas, que tenían exactamente esa medida.
A qué se debía entonces esta medida?
La mayoría de las calles fueron abiertas durante el Imperio Romano y basaron sus medidas en los antiguos carros romanos.


 Los carros romanos tenían esa medida adaptada a la parte trasera de los dos caballos por los que eran tirados, y debía existir una separación mínima entre ellos para que no se estorbasen. 

Debía haber una separación mínima entre los animales, para que no se estorbaran si galopaban juntos y por razones de estabilidad, las ruedas del carro no debían coincidir con las pisadas de los caballos, por ello la distancia entre ellas era un poco mayor que el ancho de sus ancas.
Esa distancia debía ser mayor pero no tanto como para que se rozaran dos carros al cruzarse por el mismo camino.
La medida fue considerada óptima y a partir de allí  todos los carros se construyeron de igual forma, y al pasar una y otra vez por el mismo lugar se fue marcando una huella a la que llamaron "rodera".
La rodera entonces representó la distancia entre las ruedas del carro que equivale al ancho de dos caballos, separadas siempre a la misma distancia: 1,40m.

Las legiones romanas llevaron esa medida por los territorios conquistados: por todos lados en las calles europeas se veían las mismas roderas por donde sus carros podían circular mejor.
Y aunque parezca increíble los transbordadores espaciales en la actualidad reproducen las roderas.
Los tanques de combustible que llevan a sus costados han sido fabricados en su mayoría por Thiokol, en Utah. Los ingenieros de la empresa hubieran querido hacerlos más grandes, pero se encontraron con la limitación de su transporte por los túneles de los ferrocarriles en donde serían enviados a Cabo Cañaveral: estos tenían sus medidas basadas en la trocha del tren.


Conclusión: uno de los ejemplos más avanzados de la ingeniería mundial en diseño y tecnología está basado en el tamaño de las ancas del caballo romano.


martes, 8 de abril de 2014

TARSILA DO AMARAL


 MODERNISMO LATINOAMERICANO

  TARSILA DO AMARAL



Se llamaba Tarsila do Amaral. Nació en San Pablo en 1886 en el municipio de Capivarí, nieta de un rico hacendado lo que le permitió a los 16 años viajar a Europa con sus padres y su hermana. Estuvo internada en un Colegio católico de Barcelona durante 2 años y volvió a Brasil a los 18 donde se casó con un primo de su madre con quien tuvo una hija (Dulce)
Estudió pintura y Dibujo en Brasil hasta que en 1920 volvió a Europa, instalándose en París ya separada de su marido.

Viajó a España y logró en 1922 ingresar al Salón Oficial de los Artistas franceses gracias a un lienzo “Retrato de Mujer” al que ella en realidad llamó “Pasaporte”.
 
Ese mismo año regresa a Brasil y allí se une a un grupo de artistas denominado “Grupo de los cinco” junto a otra reconocida artista: Anita Malfatti. Este grupo la pone en contacto con los nuevos lenguajes del arte Moderno y relacionarse afectivamente con el escritor Oswald de Andrade.
Con él volverá a Europa: España, Portugal y nuevamente París. Allí entablarán amistad con diversos artistas entre los que se encuentran Brancusi, Cocteau y Satie entre otros. Muchos brasileños también se encontraban en aquella tierra efervescente de arte: Anita Malfatti, Monteiro, Di Cavalcanti.
Realiza en esa época una serie de obras de corte cubista entre los que se encuentra 
La Negra” una tela que marca la producción modernista de esta artista

1923
Afirmó en un reportaje realizado por aquellos años: “Soy profundamente brasileña y voy a estudiar el gusto y el arte de nuestros caipiras. Espero, en el campo, aprender con quienes aún no han sido corrompidos por las academias”.
Nuevamente en Brasil (febrero 1924) dibuja bocetos de gente en la calle, disfraces y decorados de carnaval, que luego podrán ser vistos en algunos de sus cuadros.


 “Carnaval en Madureira”  1924


“Morro de la Favela”  1924


Comienza una recorrida por ciudades de la zona de Minas Gerais dibujando el paisaje minero, la arquitectura colonial y las esculturas del “Aleijadinho”. Sus colores (caipiras) , su planificación espacial, la geometrización de las figuras humanas, animales y vegetales, manifiestan una clara influencia cubista.
En 1924 estalla la Revolución Paulista por lo que Tarsila y Oswaldo viajan nuevamente a París; participa allí con ilustraciones de un libro de poemas del escritor franco-suizo Blaise Cendrars e impulsada por él regresa a Brasil para pintar más lienzos pensando en una futura exposición en la capital francesa.  Realiza una serie de cuadros basados en la poesía popular y en 1926 logra realizar la primer muestra individual con 17 lienzos.

 
ABAPORU
El hombre que come (tupí-guaraní)  1928


 
Le regaló este cuadro a su esposo en 1928 para su cumpleaños, dicen que cuando lo vio se asustó y llamó a un amigo, con el que lo observaron durante largo rato. Tarsila tomó su diccionario de tupí-guaraní y lo llamó “Abaporu”: el hombre que come. Oswaldo decide entonces redactar un Manifiesto al estilo de los europeos al que denominó “Manifiesto Antropofágico” dando origen al Movimiento Antropofágico: su intención era devorar la cultura europea y transformarla en algo “bien” brasileño.   A partir de este cuadro Tarsila comienza a incorporar en sus obras visiones motivadas por los sueños, historias e imágenes procedentes del imaginario popular: hechizos, leyendas y supersticiones escuchadas durante su infancia. Aparecen seres fantásticos, vegetación exuberante, con trazos surrealistas que serán llamados “paisajes antropófagos”.

                                                                                                   "Urutu" 1928




                                                                                             " Carta postal" 1929


                 
   “Antropofagia 1929
  (conjunción de Abaporú y la Negra)

 
En 1929 expone por primera vez en Brasil, pero la crisis mundial de ese año con la consiguiente baja del precio mundial del café lleva a la ruina a la familia. Tarsila se separa de Oswaldo de Andrade y comienza a trabajar como conservadora de la Pinacoteca Nacional. En 1930 con la caída del gobierno de Prestes pierde su trabajo, vende algunos cuadros y viaja a la Unión Soviética con su nuevo compañero el psiquiatra e intelectual Osório César. Realiza una exposición individual en Moscú en el Museo de Artes Occidentales; logra vender algunas obras y realiza un viaje por Rusia, Estambul, Belgrado, Berlín, y París.
Nuevamente en Brasil, será arrestada y detenida durante 3 meses por haber viajado a la URSS y participar de reuniones de grupos de izquierda. A fines del año 32 viaja a Montevideo con César para la reunión del Comité contra la Guerra Imperialista donde pronunciará una conferencia: “ La mujer en la lucha contra la Guerra”. Es en esta  etapa de actividad política que comienza a dedicarse a la pintura sobre temas sociales.

                                               "Operarios" 1933


                                             "Segunda clase" 1933

En los años 40 (y una vez recuperada su propiedad en Santa Teresa do Alto) se establece en San Pablo con su nueva pareja: el escritor Luis Martins (24 años menor). Se dedica a ilustrar libros, participa de diversos salones de arte y vuelve a su "gigantismo onírico"



   "Primavera" 1946


 "Playa" 1947


Últimos años


                                                           "Las lavanderas"1953


                                           "Paisajes con flores rosas y púrpura" 1962

En 1966 fallece su hija, Dulce, y Tarsila ya anciana queda al cuidado de Anete Biondi, a quien inició y motivó en la práctica de la pintura.Quizás por necesidad económica u otro tipo de presiones continuó pintando junto a Anete: sus trazos se confunden y hay quienes dicen que sus últimos cuadros habrían sido pintados en realidad por su alumna.

 
Falleció en San Pablo el 17 de enero de 1973






NOTA
Abaporu” es la pintura más cara de arte brasileño vendida hasta hoy. El empresario argentino Eduardo Costantini pagó por ella un millón y medio de dólares y aunque se ha mostrado muy interesado en adquirir “Antropofagia” no lo ha logrado aún.


LA YAPA


 
"Autorretrato" 1923
  
                                                                                              
                                        " Figura en azul" 1923

                                                     
                                                                                        "Pont Neuf" 1923

         Con su hermana Cecilia
                                                             En su departamento en San Pablo


 Al centro Tarsila, a su derecha Blaise Cendrars y a su izquierda Oswald de Andrade junto a su hijo en la hacienda de San Antonio 1924.

 "Autoretrato" 1924

 
                                                               "La familia" 1925




                                                             

                                                 Tarsila retratada por Anita Malfatti

"Manacá" 1927

                                                                     "La luna" 1928











                                                                                               "Sol poniente" 1929


1929 Desembarcando en Río, de vuelta de uno de los tantos viajes a París.
De izquierda a derecha: Patricia Galvâo, Anita Malfatti, Benjamin Peret, Tarsila, Oswald de Andrade, Elsie Houston, Alvaro Moreyra, Eugenia Moreira y Maximilien Gauthier.


                                       "Sol Poniente" 1929

                                                      "Maternidad" 1938
                                       "El bautismo de Macunaíma" 1956        


 
Oswald de Andrade, Tarsila do Amaral, Yvette Farkou, Fernand Lèger, Constantin Brancusi. Coleção Biblioteca do MAM/SP

               

                                                      Oswaldo de Andrade
 
                                               Osório César
 Retrato de Luis Martins


    Entrevista televisiva 1972